Wrangler propone prendas inspiradas en los desiertos del soutwest americano, donde la grandeza de sus horizontes le otorga un marco de road movie y refuerza el espíritu original de la marca. Para el invierno hay dos estilos bien diferenciados: “Tradicional blends, street sensibility”. Y “Military expedition, strong lifestyle”.
Esta temporada, Wrangler presenta dos estilos bien diferenciados:
Tradicional blends, street sensibility, una propuesta simple, funcional, auténtica y original que reinterpreta el tradicional western llevándolo a ámbitos más urbanos.
Military expedition, strong lifestyle, influido por un espíritu aventurero, combina el confort, la rusticidad y un rugged look. Se caracteriza por un desgaste marcado por el uso extremo, siendo el outdoor su ámbito preferido.
En esta colección otoño-invierno, la línea de denim se destaca por siluetas más depuradas y ajustadas. Los modelos straight yskinny, con claras reminiscencias de los años 50 y el look juvenil de los 80s, y se consolidan como los grandes protagonistas femeninos de la temporada.
Como novedades dentro de la colección masculina, se destacan los modelos Dayton, Dixon Pant y Oregon Pant, todos de tiro medio y calce relajado con diferentes detalles característicos, bolsillos traseros con alegría, contratonos de hilos, que aportarán una renovada opción en jeans.
Hay dos tendencias que definen la colección, una remite a la naturaleza, a la tierra y outdoor, empleando materiales nobles, autóctonos, colores cálidos, agrisados y sucios, con texturas con fibras orgánicas, rústicas, hechas a mano. Por otro lado, la sofisticación para la noche, con una paleta de colores bien oscuros y neutros, y efectos de texturas con espigas, cuadros, raqleados y flat bien tecnológicos.
En materia de texturas, se destaca el uso de exclusivas telas importadas difenciadas, el especial lanzamiento del “denim brown”, espigas, ring, tejidos con ratier, camisa de gasa reversible, twill soft pepper touch, jersey soft, algodón pima peruano, sweaters y camisas con look desgastado.
La paleta de colores es muy variada. Predomina el gris en toda su gama. Tanto los fríos como los cálidos, el peltre, antracita y piedra hasta llegar al negro, se combinan con colores vibrantes, logrando contrastes interesantes. Los negros y los falsos negros dan sofisticación y brillo. Las tonalidades naturales como el crudo, ocre, caramelo y caoba intenso se convierten en los nuevos neutros, y el azul vuelve a cobrar protagonismo. El toque cálido lo aportan los rojos frutales como el tomate, frutilla, guinda, ciruela, el borgoña, morado, berenjena y los violetas muy intensos. Aunque con menor presencia este invierno, el verde sigue vigente en tonos esmeraldas, jade, militares, fangos y camuflados diferenciados.
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